Por fin la esperada película, la continuación de Buscando a Nemo que se estrenó en el 2003. El hecho de haber esperado unos largos 13 años, hicieron que las expectativas por esta película sean bastante altas.

La historia remonta un año después de recuperar al pequeño Nemo. La única diferencia es que nuestro personaje perdido ahora es Dory. Si creen que la historia va a ser algo similar a la anterior o predecible, donde Dory simplemente se pierde y se centran en Nemo y Marlin cruzando el océano para rescatarla, están equivocados. El director, Andrew Stanton, se tomó su tiempo para realizar está obra, pero pudo lograr algo que esté a la altura del film anterior y sin duda nos sigue sorprendiendo y emocionando.

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Desde el inicio,  Dory fue un personaje intrigante y, obviamente, único. Su problema de pérdida de memoria de corto plazo no nos deja saber mucho de ella. ¿De dónde viene? ¿Cómo sabe hablar cetáceo? O, simplemente: ¿quién es ella en realidad? Y en esta película todas las dudas posibles acerca de la protagonista nos serán aclaradas.

La historia transcurre con naturalidad, día normal en el océano, hasta que Dory tiene un breve y muy pequeño recuerdo de su pasado lo que desencadena una implacable búsqueda (N del E: no, no está Liam Neeson). Lo hermoso de está película es que se llama “Buscando a Dory” pero, ¿cómo podemos buscar a Dory si es ella la que está buscando? La realidad es que Dory está buscando a Dory, su pasado, sus recuerdos y lo que puede ser su propia identidad. Como siempre, Pixar y Disney no sólo crearon un película graciosa y divertida, crearon también una compleja y  profunda historia sentimental cargada de emociones.

FINDING DORY. Pictured (L-R): Destiny and Dory. ©2016 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

Pasaron 13 años y la evolución de la tecnología se hizo notar; sin duda se encargaron de mantener un estilo similar a la primera película (que les funcionó de maravilla), agregando nuevos efectos y retoques los cuales hacen que te deslumbres viendo lo real que se ven las superficies de los animales. Estos mismos efectos se lucieron en el cortometraje más hermoso y bien realizado que vi hasta ahora en este mismo film. Pero lo importante es que a pesar de los años y la tecnología,  Pixar y Disney siguen manteniendo el mismo mensaje y es que no importan tus limitaciones: “sigue nadando”. Y te lo demuestra con esta hermosa película. Dory logró sus objetivos gracias a sus cualidades, las cuales consideraba lastre, gracias a su corta memoria: ella vive el momento sin grandes preocupaciones, sin rencor, ni odio y esto la ayuda a saber dónde está su hogar.

Es una película más que recomendada, divertida, alegre y emotiva. Está realizada para la generación que pudo apreciar la primera también. A los chicos les encantará, y nunca deja de tocar temas interesantes y entendibles para los adultos, como las emociones complejas e incluso las problemáticas medio ambientales que afectan la vida marina.

Esperamos 13 años para ver a Dory en la pantalla grande y vaya si la espera valió la pena.

Escrito por: Zanotti.