Crítica: Lights Out (“Cuando se Apagan las Luces”)

“Cuando se Apagan las Luces” es una película cuya idea comenzó como un corto homónimo realizado por el director David F. Sandberg, corto que nuestra querida y amada Internet viralizó hasta el punto de que se le ofreció a este director la oportunidad de realizar una película completa con este material. El resultado final es una película sorpresivamente buena.

La trama en general se aprovecha de ese primitivo miedo a la oscuridad y a lo desconocido que está en todas las personas, y lo hace muy efectivamente, tomando un par de notas del “Libro de Películas de Terror Japonesas”, como, por ejemplo, el monstruo o fantasma con una figura alta delgada y de pelo largo y negro, y la previa indicación de la llegada del peligro con un breve sonido (en este caso, fallas eléctricas de las luces o uñas rascando madera). Logra generar tensión de manera bastante eficaz a pesar de entrar en algunos clichés ya bastante conocidos, pero estos son pasables debido a que, en general, se trata de darle una vuelta algo original a este género que ya está bastante demacrado.

Desde el punto de vista actoral, todos cumplen su parte; ninguno asombra o es una revelación, pero son muy efectivos en transmitir las emociones necesarias para que nos interesemos en sus personajes. Por un lado tenemos a Teresa Palmer (“Mad Max: Furia en el Camino” y “Soy el Número Cuatro”) como la protagonista, acompañada por Gabriel Bateman (“Outcast” y Annabelle) como su hermano menor, y Alexander DiPersia como el pseudo-novio del personaje de Teresa. En el centro de toda esta actividad paranormal se encuentra la madre de los jóvenes, interpretada por Maria Bello (“La Momia: la Tumba del Emperador Dragón”), que en mi opinión dio la mejor actuación de la película como una madre quebrada mentalmente y tratando de proteger a sus hijos. Algo que tiene muy a favor esta película es la manera efectiva en la que sus protagonistas se comportan frente al peligro: con esto me refiero a que, sin dejar de vendernos que tienen miedo y nunca están en control de la situación, toman decisiones inteligentes y no provocan los famosos gritos de “no, no entres ahí” entre otros.

Otra manera de ver esta película, además de obviamente como una de terror, sería verla como un drama. Esto se debe a que en su núcleo hay una historia sobre una familia muy disfuncional, tratando de volver a unirse, y da la casualidad que una criatura, la cual vive en las sombras, los persigue constantemente. Esta temática está constante en toda la película y en el acto final logra convertirse en algo verdaderamente bello y con un cierre.

Pasemos a mis problemas con la película, que no son demasiados o muy terribles pero se sienten. Para empezar, los misterios que envuelven a esta película no son explicados de la mejor manera; hay un intento de hacerlo pero no te lleva de A a B y por último a C, directamente pasas de A a C y en el medio uno requiere un salto de fe, si se quiere. Pero considerando que es una película que trata de eventos sobrenaturales, vaya y pase. El otro problema que tuve fue visualmente cómo estaba diseñada la criatura. Me gusto mucho más en el corto, en la película termina siendo la típica mujer que se mueve con las articulaciones como duras. Yo personalmente la hubiera mantenido siempre en las sombras.

Resumiendo rápidamente, “Cuando se Apagan las Luces” es una buena película, con una buena historia, buenos personajes y buenas actuaciones. Sus pros ampliamente sobrepasan sus contras, los cuales ni siquiera llegan a ser importantes. No esperés una obra maestra, pero si un buen momento con una de las mejores películas de terror de los últimos tiempos, a la par, por ejemplo, de “El Conjuro”. Finalmente, les recomiendo mucho el corto, dura aproximadamente 3 minutos como mucho y pueden encontrarlo fácilmente en YouTube como “Lights Out corto“. Muchas gracias por leer, hasta la próxima.

Escrito por Federico Giorgetti.