Crítica: La Leyenda de Tarzan.

“La Leyenda de Tarzan” es algo así como una secuela para una película que nunca tuvimos. La historia se centra en lo que sucede luego de que Tarzan conoce a Jane, se va de la jungla y ahora es una persona sofisticada viviendo en Londres. Se asume que suficiente gente conoce la historia original, ya sea debido a la serie o a la película animada de Disney, y en mi opinión es algo bastante inteligente no competir ni tratar de reemplazar a dos creaciones tan amadas, especialmente la versión animada. La historia del regreso de Tarzan a su tierra natal se encuentra espolvoreada con algunos flashbacks que muestran la historia original. Esta adaptación tiene, en general, un acercamiento más oscuro a la historia y a su vez más fiel al libro.

La película cuenta con grandes y reconocidos talentos tanto delante como detrás de las cámaras; por un lado tenemos en la silla del director a David Yates (director de Harry Potter desde la quinta en adelante) y dando vida a los personajes están Alexander Skarsgård (Eric en “True Blood”) como Tarzan, Margot Robbie (Harley Quinn en “Suicide Squad”) como Jane, Christoph Waltz (Hans Landa en “Bastardos Sin Gloria”) como el villano Leon Rom y a Samuel L. Jackson (Nick Fury en “Los Vengadores”) como George Washington Williams.

Tristemente, todos estos nombres no alcanzan para levantar esta película, que en mi opinión sufre debido a un pobre trabajo de escritura, como por ejemplo, el hecho de que la vida previa de Tarzan en la jungla hizo que sus nudillos se modificaran al nivel oseo, cosa que por algún extraño motivo no tuvo efecto alguno en su espalda. El Tarzan que nos presentan es uno distinto al que estamos acostumbrados, claramente muy influenciado por el gigantesco movimiento que generan los super-héroes en la actualidad, lo cual no es algo malo precisamente, pero en mi opinion no es la dirección correcta en la que llevar al personaje. Llegan al punto de oponerlo a la esclavitud para alzar sus intenciones a algo mucho mas heroico, algo que se podría haber logrado simplemente teniéndolo defendiendo a la jungla y a sus habitantes, los animales.

Tarzan no es en si alguien muy carismático, con muy pocas lineas. Para ser justo, esto podría deberse a una decisión tratando de reflejar lo alejado que está de la humanidad, pero no funciona. Quizás podrían haberlo hecho un poco más juguetón, pero esta versión es, como dije antes, más oscura. Leon Rom es básicamente una versión rebajada de Hans Landa, el típico villano tranquilo, inteligente y calculador que el señor Waltz ya puede interpretar hasta dormido. No es malo, en lo mas mínimo, pero no es nada nuevo y honestamente ya no es tan interesante. Con respecto a Jane se realizan un par de comentarios sobre que ella no quiere ser la damisela en peligro y tiene esa actitud, pero al final del día es exactamente eso, la damisela en peligro: no pasa de tener un par de intentos de escape pero su personaje no llega a tener un gran impacto en la trama, mas allá de ser el disparador para que Tarzan vuelva a la acción.

Finalmente me queda hablar del personaje de Samuel L. Jackson. Es efectivamente la única fuente de diversión que hay en la película, todos los chistes giran al rededor de él y es bueno cómo siempre pocos actores en la actualidad son tan carismáticos. El problema es que estos chistes se dan en muchos momentos muy extraños, donde no tienen nada que hacer; puede haber un tono serio en la escena y de la total nada salta con algún comentario. Vale indicar que con cada uno de ellos me reí, pero no siempre fue bienvenido debido a que después de eso el tono cambiaba drásticamente y simplemente se sentía raro.

A pesar de esos problemas mencionados arriba, la película no es para nada terrible ni mucho menos. Es entretenida y bastante llena de acción, convirtiendo a Tarzan en una especie de Capitán América con poderes de la jungla. Se disfruta mucho más si ya de por si se conoce la historia de Tarzan, pero no esperés ninguna revelación, ni siquiera deberías esperar un alto nivel en lo que es efectos especiales, lo cual olvidé mencionar previamente porque no son para nada buenos en la mayoría de las situaciones, como las escenas con lianas o los planos amplios de la jungla. No llega a buena en el estricto significado de la palabra, pero digamos que se le puede sacar diversión al momento.

Escrito por Federico Giorgetti.