Análisis Slowpoke | Uncharted 4: A Thief’s End

Nos toca hablar de una serie que ya lleva unos cuantos años, entregándonos aventuras increíbles, con una gran cantidad de acción y personajes que quedarán en nuestra memoria por un largo tiempo. Uncharted 4 llega a la consola de Sony para demostrar que no es la excepción y aprovecha las capacidades de la consola, para darnos uno de los mejores juegos de 2016.

La historia nos pone en la piel de nuestro héroe favorito, Nathan Drake, que dejó atrás sus andanzas de cazador de tesoros en tierras exóticas, para ser un trabajador de clase media, que se encarga de recuperar cargamentos perdidos de embarcaciones hundidas. Con la vida tranquila que lleva, ya casado con Elena (si, al final se casaron) lo único que puede hacer es disfrutar de sus logros. Pero dentro suyo siente que aún quedan cosas por ver, misterios que descubrir e historias que merecen ser contadas. Elena sabe muy bien que a Nathan le cuesta mucho tener una vida simple, pero él se niega a volver a sus aventuras y prefiere mantenerse en su nueva vida.

Un día común, después de hacer el trabajo difícil, le toca hacer todo el papeleo aburrido. Es en ese momento que alguien golpea la puerta de su oficina. Se trata de su hermano mayor (del que nunca habíamos escuchado hablar en todos los juegos anteriores) que se presumía muerto desde hace muchos años. Nathan no puede creer lo que está viendo y abrazo por medio, deciden ponerse al día con todo lo que pasó estos últimos años.

La visita de Sam no tiene su causa solamente por el gran afecto que tiene por su hermano, si no también por una deuda que tienen juntos y la excusa de buscar un tesoro que los separó desde un principio. Se trata del tesoro de Henry Avery, un jefe pirata que amasó una gran cantidad de oro y creó la meca de los grandes piratas. Al principio, Nathan parecía un poco escéptico, pero Sam le explica que tiene las suficientes piezas del rompecabezas como para encontrar lo que están buscando.

Convencidos, Nathan junto a Sam se embarcan en una nueva aventura. A lo largo de la historia nos va a tocar compartir el viaje con viejos conocidos que se pondrán de nuestro lado -o en nuestra contra- y que están detrás del mismo objetivo. Demás está decir que, como siempre, todos los personajes tienen el suficiente carisma como para recordarlos por un largo tiempo, aún cuando son secundarios. Las actuaciones de todos, son sencillamente atrapantes y cada cinemática la vamos a ver como algo único, al punto que queremos jugar un poco más para ver qué es lo que sigue en la historia.

 

Nathan visitará lugares muy diferentes, pasando desde las montañas heladas, pueblos africanos hasta una isla llena de vegetación y cuevas inhabitadas. Cada escenario presentado, tiene un nivel de detalle increíble y ni hablar de los paisajes de grandes dimensiones que nos muestran en algunos capítulos. En más de una ocasión nos va a provocar tomarnos un tiempo, observar el paisaje, sacar capturas y disfrutar el apartado gráfico. Además, hay que sumarle que los escenarios ahora son más abiertos y podremos perder el tiempo fácilmente tratando encontrar algunos items coleccionables sueltos, hasta seguir por el camino que nos lleva de regreso a la historia principal.

Cada capítulo, de los 22 que forman este juego, tiene una carga de acción y dramatismo justa. Algunas situaciones nos harán recordar mucho a Uncharted 2, por el nivel de adrenalina que despiertan, y en otros casos tendremos que ir más al sigilo y utilizar el entorno para no ser visto. Esto último no es obligatorio, pero sí nos hace ver lo desafiante que puede ser el juego cuando pasamos de una situación a la otra. El punto negativo acá es que la IA sigue siendo horrenda y más de una vez, los enemigos no nos verán, ni aunque estemos a 2 metros de ellos.

Cuando nos toca ir a los tiros, el gameplay brilla. Pocas veces he disfrutado tanto repartir plomo en tercera persona, como en la serie Uncharted y en esta cuarta entrega tiene su gustito especial. Nathan ahora tiene una herramienta nueva, un gancho que nos permite agarrarnos de algunos objetos a distancia y balancearnos a nuevas áreas. Esto no tan solo sirve para avanzar en el mapa cuando el terreno no nos da un camino marcado, sino también que se puede usar para bajar a enemigos de una forma espectacular. Obviamente lograr acertar un golpe a un enemigo de esta forma, sin llamar la atención y continuar noqueando al resto de la cuadrilla, requiere de un nivel de sincronización que no todas las veces salen bien, pero cuando la coreografía es exitosa es una de las mejores sensaciones que nos da el juego.

La música como siempre es otro de los factores positivos en general. Si bien ya no está presente el tema clásico de la serie, si hay tonos que enmarcan perfectamente lo que está pasando por pantalla.

Se puede suponer que el multiplayer es uno más del montón, con tantas opciones ahí afuera, ¿Qué diferencia puede hacer?. Gracias a un gameplay bastante pulido, vamos a pasar unas cuantas horas prendidos al competitivo. La variedad de los mapas es bastante buena y siempre habrá un cuello de botella donde todo se transforme en una batalla campal. Como todo multiplayer, habrá una buena cantidad de contenido para debloquear, desde armas, skins, habilidades, nuevos personajes, hasta modificaciones para armas.

Hace relativamente poco, Naughty Dog agregó el modo Survival. Una experiencia muy satisfactoria y que agrega una buena cantidad de horas al multiplayer. En este modo nos enfrentaremos a ordas de enemigos y ganaremos suficiente dinero como comprar habilidades o armas para continuar en la partida. Cada oleada de enemigos será cada vez más difícil, sin contar con los bosses.

En definitiva, Uncharted 4 en su combo completo, cierra perfectamente el círculo que comenzó en PS3. Tiene una campaña que nos deja con esa sensación de haber acompañado a Nathan a través de todas sus aventuras, vivencias y problemas, ocupando un lugar importante de nuestro corazón gamer. Uncharted 4 le pone un broche de oro a lo que podría ser el gran final de la serie… teniendo a Nathan como protagonista por lo menos.

9.8